Me hicieron la web y no tengo las claves: cómo recuperarla

Categoría: Dominio y hosting

Pasa más de lo que parece. Pagaste una web hace tres años, funciona, y un día quieres cambiar un teléfono. Escribes al que te la hizo y no contesta. O contesta que te cobra 80 € por entrar. O ha cerrado. Y entonces descubres que no tienes ni una sola clave de tu propia web.

Esto no lo escribe un abogado. Lo escribe alguien que hace webs y que ha recuperado unas cuantas en esta situación. Va por orden: primero qué comprobar, luego qué pedir, y al final qué hacer si al otro lado no hay nadie.

Los cinco accesos que definen quién manda en tu web

Una web no es una cosa: son cinco, y se pueden tener por separado. Ésta es la lista, de más a menos importante:

  1. El dominio. El nombre, tunegocio.com. Quien controla el dominio controla adónde apunta todo. Es lo único verdaderamente irreemplazable.
  2. El alojamiento (hosting). El servidor donde viven los archivos. Se cambia sin drama si tienes lo anterior.
  3. El panel de WordPress. Donde entras a cambiar textos. El acceso más visible y el menos crítico.
  4. El correo electrónico asociado al dominio. Si tu correo es [email protected], vive donde vivan tus DNS.
  5. Las cuentas de terceros: Google Analytics, la ficha de Google Business, el registro de la marca si lo hay.

La mayoría de la gente que me escribe angustiada tiene un problema del punto 3, que se resuelve en diez minutos. El problema serio es el punto 1.

Empieza por aquí: comprueba a nombre de quién está el dominio

Antes de escribir a nadie, averigua qué terreno pisas. Los datos del titular de un dominio son públicos —con matices— y se consultan gratis en cualquier servicio WHOIS.

Si el titular eres tú o tu empresa, respira: aunque no tengas ninguna clave, mandas tú y todo lo demás es cuestión de tiempo. Si el titular es tu diseñador, su empresa o «datos protegidos», la conversación cambia. El paso a paso de esa comprobación, con qué mirar exactamente en el resultado, lo tienes en comprueba si el dominio está a tu nombre.

Guarda una captura de lo que te salga, con la fecha visible. Si esto acaba en una reclamación, ese pantallazo vale más de lo que crees.

Qué pedir y en qué orden

Escribe un solo correo, educado y concreto, pidiendo las cosas en este orden. Pedir «los accesos» en general es lo que hace que la conversación se eternice.

  1. El código de autorización del dominio (te lo pueden nombrar como authcode, EPP o código de transferencia). Con él mueves el dominio a una cuenta tuya sin que nadie más tenga que hacer nada.
  2. Los datos de acceso al panel del alojamiento y el nombre de la empresa que lo presta.
  3. Un usuario administrador de WordPress a tu nombre y con tu correo.
  4. Una copia de seguridad completa: archivos y base de datos. Aunque no sepas qué hacer con ella, guárdala.
  5. La confirmación de a nombre de quién está cada cosa después de todo lo anterior.

Pon una fecha concreta en la petición («antes del viernes 12») y evita el tono de reproche. En la mayoría de casos que he visto no hay mala fe: hay un profesional desbordado que lo tiene todo en su cuenta de hosting porque nunca se planteó otra cosa.

Si no contesta: el correo que funciona

Cuando el primer mensaje se queda sin respuesta, el segundo tiene que cambiar de registro sin volverse agresivo. Tres elementos:

  • Referencia a lo pagado. Número de factura y fecha. Estás ejercitando un derecho sobre algo que compraste, no pidiendo un favor.
  • Una petición mínima. Si pedir cinco cosas bloquea, pide una: el código de autorización del dominio. Con eso solo, ya puedes reconstruir el resto.
  • Un plazo y una consecuencia sobria. «Si el viernes no tengo respuesta, tramitaré la recuperación del dominio directamente con el registrador.» Sin amenazas grandilocuentes.

Manda ese correo desde una dirección que puedas demostrar que es tuya y consérvalo. Si tienes conversaciones por WhatsApp, exporta el chat.

Si sigue sin contestar: qué puedes hacer sin abogado

Hay más margen del que la gente cree.

Con el registrador del dominio. Identifica en qué empresa está registrado (el WHOIS te lo dice) y abre una incidencia como titular legítimo, aportando facturas y correos. Si el dominio está a tu nombre aunque lo gestione otro, en muchos casos recuperas el control directamente por ahí.

Con la empresa de alojamiento. Mismo camino: si las facturas del hosting están a tu nombre, tienes derecho a acceder a tu cuenta.

Con los .es, por su vía propia. Los dominios .es los gestiona Red.es y tienen su propio procedimiento de cambio de titularidad y de resolución de conflictos, distinto al de los .com.

Si hay marca registrada y alguien retiene un dominio idéntico a tu marca, existen procedimientos específicos de reclamación. Ahí sí conviene asesoramiento, pero es un escenario poco frecuente en negocios pequeños.

Cuándo tiene sentido rehacer la web desde cero

Voy a decir lo que no me conviene decir: a veces pelear no compensa.

Si el dominio está a tu nombre pero has perdido el acceso a WordPress, no rehagas nada: se recupera con el hosting y punto. Si lo que has perdido es solo el correo de recuperación, también hay salida sin tocar la web; lo cuento en cómo entrar en tu WordPress cuando no recuerdas nada.

Ahora bien: si el dominio no es tuyo, quien lo tiene no contesta y tu web son cinco páginas de hace cuatro años que ya no representan tu negocio, gastar tres meses y dinero en pelear por recuperar un WordPress viejo es mal negocio. En ese caso lo sensato es registrar el dominio que puedas a tu nombre, hacer una web nueva y llevarte los textos y las fotos, que son tuyos.

La excepción importante: si ese dominio antiguo tiene años de posicionamiento y aparece en Google cuando te buscan, ahí sí merece la pena pelear. Estás peleando por tus clientes, no por unos archivos.

Cómo evitar que vuelva a pasarte

El día que entregues o encargues la próxima web, tres reglas:

  • El dominio se registra desde una cuenta tuya, con tu correo y tu tarjeta. Que lo configure otro está bien. Que sea de otro, no.
  • El correo de administrador de WordPress es tuyo, no el del que monta la web.
  • Pide por escrito, antes de firmar, a nombre de quién queda cada cosa. Esta y las otras cuatro cláusulas que evitan casi todos los líos están en pide estas cinco cosas por escrito.

Así trabajo yo: el dominio y el alojamiento quedan a tu nombre desde el primer día, y si algún día decides irte, te vas con todo y sin pedirme permiso. Si además quieres que alguien se ocupe de que la web siga actualizada, eso es el mantenimiento — y también se cancela cuando quieras.

Preguntas frecuentes

¿Puedo recuperar mi web si el diseñador no me da las claves?

Casi siempre sí. La clave está en quién figura como titular del dominio: si eres tú, puedes reclamar el control directamente al registrador aportando facturas y correos. Si el titular es el diseñador, primero hay que pedir el código de autorización para transferirlo y, si no responde, abrir una reclamación ante el registrador.

¿De quién es el dominio si lo pagué yo pero lo registró mi diseñador?

Legalmente es de quien figura como titular en el registro, no de quien pagó la factura. Por eso el primer paso siempre es consultar el WHOIS: haber pagado te da argumentos para reclamar, pero no te convierte automáticamente en titular.

¿Qué es el código de autorización de un dominio?

Es una contraseña que genera el registrador y que permite trasladar el dominio a otra empresa o a otra cuenta. También lo verás como authcode, código EPP o código de transferencia. Con él puedes mover tu dominio sin depender de que nadie más haga nada.

¿Cuánto se tarda en recuperar el acceso a una web?

Si el otro colabora, entre dos y siete días: la transferencia de un dominio tarda unos cinco días en completarse. Si hay que reclamar al registrador, cuenta entre dos semanas y un mes.

¿Puedo perder mi posicionamiento en Google al cambiar de hosting?

No, si la migración se hace bien y el dominio sigue siendo el mismo. Google indexa el dominio, no el servidor. Lo que sí hace daño es tener la web caída varios días durante el traslado.

¿Y si la empresa que me hizo la web ha cerrado?

Es de los casos más fáciles, aunque no lo parezca. Si la empresa ya no existe, el registrador y el hosting atenderán tu reclamación como titular aportando las facturas. Lo urgente ahí es actuar antes de que caduque el dominio y quede libre.

Etiquetas: accesos web, contratar diseñador web, dominio, rescate web, WHOIS