Cuánto cuesta una página web en España: lo que cobro yo y por qué

Categoría: Precios y presupuestos
cuánto cuesta una página web

Si has pedido tres presupuestos para tu web, te habrán llegado tres cifras que no se parecen en nada: 400 €, 1.200 € y 3.500 €. Y ninguna de las tres venía con una explicación de por qué.

Este artículo es esa explicación. Te cuento lo que cuesta una página web en España ahora mismo, lo que cobro yo, y —esto es lo raro— de dónde sale la diferencia. No hay una tabla de rangos copiada de otra web: hay una tarifa concreta, la mía, con el desglose delante.

La respuesta corta

Una web sencilla y bien hecha para un autónomo que empieza cuesta en España entre 450 € y 1.500 €. Por debajo de 450 € casi siempre estás comprando una plantilla rellenada; por encima de 1.500 € estás pagando un proyecto más grande —más páginas, más funciones, un equipo detrás— y hay negocios que lo necesitan.

Yo hago landings desde 299 €, webs informativas desde 499 € y tiendas desde 799 €, IVA incluido, con diseño a medida y entrega en dos o tres semanas. Sé que eso suena demasiado barato y por eso el resto del artículo explica cómo es posible.

Qué cuesta una web en España en 2026, según el mercado

Estos son los rangos que verás repetidos en presupuestos de agencias y freelances españoles. Los pongo porque son ciertos y porque necesitas una referencia para juzgar lo que te ofrezcan:

Tipo de web Precio habitual
Landing page (una sola página) 450 – 900 €
Web corporativa de autónomo (4-6 páginas) 700 – 1.500 €
Web para pyme 800 – 2.500 €
Desarrollo a medida 2.500 – 6.000 €
Tienda online desde 1.800 €

A esas cifras hay que sumar entre 200 y 500 € al año de dominio, alojamiento y mantenimiento, que casi nunca aparecen en el presupuesto inicial. Sobre eso hablo más abajo, porque es donde más gente se lleva el susto.

Fíjate en una cosa: los rangos son enormes. «Entre 800 € y 2.500 €» no es un precio, es un encogimiento de hombros. Y es lo único que vas a encontrar en la mayoría de artículos sobre este tema, incluidos los de las agencias que luego te pasan un presupuesto de 2.000 €.

Mis precios, sin tabla de rangos

Trabajo con precio cerrado. Te lo doy antes de empezar y ése es el que pagas, aunque el proyecto me lleve más tiempo del previsto. Son tres formatos:

Landing page — 299 €

Una sola página, pensada para que quien entre haga una cosa concreta: escribirte, reservar o llamar. Es lo que necesitas si estás validando una idea, si vives de recomendaciones y solo quieres algo serio a lo que enlazar, o si te anuncias y necesitas un sitio donde aterrizar.

Incluye diseño a medida, versión móvil, formulario de contacto, aviso legal y política de privacidad, Google Analytics y la ficha de Google Business si no la tienes.

Web informativa — 499 €

Entre cuatro y seis páginas: inicio, servicios, sobre mí, contacto y las legales. Es el formato de casi cualquiera que venda servicios y necesite explicarlos con algo de detalle. Lleva todo lo de la landing, más la estructura para que cada servicio tenga su propia página y pueda posicionar por su cuenta.

Tienda online — 799 €

WooCommerce con hasta veinte productos cargados, pasarela de pago configurada, gastos de envío y correos de pedido. Si tu catálogo es de doscientas referencias esto se te queda corto y te lo diré en la primera llamada, no en la factura.

Por qué cobro 299 € si otros piden 2.000 €

Ésta es la pregunta que me hacen en todas las primeras llamadas, y con razón: cuando algo cuesta la sexta parte, lo lógico es sospechar.

La respuesta no tiene truco: cobro esto porque quiero que puedas pagarlo.

Mi cliente es alguien que está empezando. Alguien que todavía no factura o no factura lo suficiente para invertir, que ha reunido un dinero con esfuerzo y que tiene que decidir en qué lo gasta. Y no hay nada más difícil que invertir una cantidad grande cuando aún no entra nada: cada euro que pones se lo estás quitando al género, al local, a los primeros meses de aguantar.

Para alguien en ese momento, un presupuesto de 2.000 € no es caro ni barato: es imposible. Lo que suele pasar entonces es que se queda sin web, o acaba con algo hecho a la carrera que no le sirve para conseguir un solo cliente. Yo prefiero hacer muchas webs pequeñas bien hechas que unas pocas grandes.

Ahora bien, un precio bajo no significa menos trabajo. Significa trabajarlo de otra manera:

  • Formatos definidos. Tres tipos de web con un alcance claro. Sé exactamente lo que lleva cada uno, así que no pierdo tiempo —ni te lo cobro— en presupuestar de cero cada proyecto.
  • Herramientas que domino. Trabajo con WordPress y Elementor después de muchos proyectos. Un desarrollo a medida desde cero tiene sentido para necesidades que tú, ahora mismo, no tienes.
  • Trato directo. Hablas conmigo desde la primera llamada hasta la entrega. Ni intermediarios ni correos que dan tres vueltas.
  • Nada de sorpresas. Precio cerrado antes de empezar. Si el proyecto se complica, el problema es mío, no tuyo.

El diseño sigue siendo a medida: no cojo una plantilla comprada y te cambio los colores. Si quieres ver cómo trabajo día a día, lo cuento entero en qué hago durante las tres semanas que dura tu web.

Qué no está incluido en ese precio

Esta sección debería estar en todos los presupuestos del sector y no está en casi ninguno. Lo que yo no incluyo:

  • Los textos. Los escribes tú. Te doy una plantilla con qué poner en cada sección y cuántas palabras, pero quien conoce tu negocio eres tú. Si quieres que te los escriba, es un servicio aparte.
  • Las fotos profesionales. Puedo tirar de banco de imágenes, y para muchos negocios sobra. Si necesitas fotos tuyas o de tu local, eso es un fotógrafo.
  • El logotipo. Si no tienes, te ayudo a resolverlo de forma digna, pero una identidad de marca completa es otro trabajo.
  • La comisión de la pasarela de pago. Stripe o Redsys se llevan su porcentaje de cada venta y eso no lo pone el diseñador.
  • El mantenimiento posterior. La web se entrega funcionando; que siga funcionando dentro de un año depende de que alguien la actualice.

Hay otros cinco conceptos que disparan cualquier presupuesto y que conviene tener fichados antes de firmar nada: los repaso uno a uno en las cinco cosas que encarecen un presupuesto web.

Lo que pagas cada año además de la web

La web es un pago único. Tenerla online, no. Cada año se renuevan:

Concepto Coste anual
Dominio (.com o .es) 12 – 20 €
Alojamiento compartido básico 50 – 120 €
Alojamiento gestionado desde 150 €
Mantenimiento (opcional pero recomendable) desde 65 €/mes

Nadie te obliga a contratar el mantenimiento conmigo ni con nadie. Sí te obliga la realidad a actualizar WordPress y sus plugins cada pocas semanas: una web abandonada dos años no es una web barata, es una web que un día deja de cargar o acaba enviando spam sin que te enteres.

Cómo saber si un presupuesto es caro o justo

Un precio no es caro ni barato en abstracto. Estas cuatro preguntas te lo aclaran en cinco minutos, y valen para el mío igual que para el de cualquier otro:

  1. ¿Cuántas páginas incluye, exactamente? «Una web corporativa» no es una cantidad. Cinco páginas sí.
  2. ¿A nombre de quién quedan el dominio y el alojamiento? Si la respuesta no es «al tuyo», el precio da igual: estás alquilando tu propia web. Es tan importante que le he dedicado un artículo entero a comprobar quién es el titular de tu dominio.
  3. ¿Es diseño a medida o plantilla? Las dos respuestas son legítimas. Cobrar plantilla a precio de medida, no.
  4. ¿Qué pasa el día después de la entrega? Quién actualiza, quién arregla si se rompe, y cuánto cuesta cada cambio.

Si un presupuesto de 2.000 € contesta bien a las cuatro y uno de 400 € no contesta a ninguna, el de 2.000 € es el barato.

¿Y cuál necesitas tú?

Depende de una sola cosa: qué tiene que pasar cuando alguien entra en tu web. Si es «que me escriba», con una landing te sobra. Si es «que entienda mis cuatro servicios y luego me escriba», necesitas la informativa. Lo desarrollo en landing, web informativa o tienda: cuál necesitas para empezar.

Y si prefieres que te lo diga yo mirando tu caso: cuéntame tu idea en el formulario y te mando un precio cerrado en menos de 24 horas. Sin compromiso y sin guion de ventas.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta una página web sencilla en España?

Entre 450 € y 900 € una landing de una sola página, y entre 700 € y 1.500 € una web corporativa de autónomo con cuatro o seis páginas. En Kakao Pixel una landing cuesta 299 € y una web informativa 499 €, IVA incluido.

¿Por qué hay tanta diferencia de precio entre presupuestos?

Porque no estás comparando lo mismo. Las diferencias reales están en si el diseño es a medida o de plantilla, cuántas páginas incluye, si lleva tienda o varios idiomas, y en el tipo de encargo: no cuesta igual un proyecto que se presupuesta de cero que un formato definido con un alcance cerrado de antemano.

¿Qué costes tiene una web además del diseño?

El dominio (12-20 € al año), el alojamiento (entre 50 € y 150 € al año según el tipo) y el mantenimiento si lo contratas (desde 65 € al mes). En total, entre 200 y 500 € anuales para una web pequeña.

¿Es mala señal que una web cueste 299 €?

Lo es si a ese precio te entregan una plantilla comprada con los textos cambiados. No lo es si quien la hace trabaja con formatos definidos y ha decidido que su cliente sea el que está empezando. Pregunta siempre si el diseño es a medida, qué incluye exactamente y quién va a atenderte durante el proyecto.

¿El precio incluye el posicionamiento en Google?

Incluye el SEO técnico: que la web cargue rápido, que Google pueda rastrearla, que cada página tenga su título y su descripción y que el marcado sea correcto. No incluye una campaña de posicionamiento continuada, que es un trabajo mensual y se contrata aparte.

¿Cuánto se tarda en tener la web lista?

Entre dos y tres semanas desde que me pasas los textos. El retraso más habitual no es técnico: es que los textos tardan en llegar.

Etiquetas: autónomos, diseño web económico, emprendedores, precio web, presupuesto web