Nueve de cada diez proyectos web que se retrasan se retrasan aquí. No por el diseño, no por la programación: porque alguien lleva tres semanas mirando un documento vacío con el título «Textos web» sin saber por dónde empezar.
Si estás en ese punto, esto no es una lista de consejos de redacción. Es la plantilla que doy a mis clientes, sección por sección, con cuántas palabras necesita cada una y qué preguntas contestar en cada bloque.
Te bloqueas por dos razones, y ninguna es que escribas mal.
La primera: estás demasiado cerca. Llevas años haciendo lo que haces y ya no distingues qué es evidente y qué no. Das por sabidas cosas que tu cliente no sabe, y explicas con detalle cosas que a tu cliente le dan igual.
La segunda: te han pedido «los textos», en bloque. Escribir «los textos de una web» es una tarea imposible de empezar. Escribir «tres frases que expliquen qué hago y para quién» se puede hacer en el metro.
La solución es la misma para las dos: trocear y contestar preguntas concretas en vez de redactar.
Antes de escribir una sola línea, contesta esto en un papel, con frases sueltas:
Esas tres respuestas son el 70 % de tu web. Todo lo demás son variaciones y ampliaciones.
Extensión: 250-400 palabras en total.
La portada no es un escaparate bonito: es una respuesta rápida a «¿he llegado al sitio correcto?». Cinco bloques:
Ejemplo real, de una web que entregué: titular «Reformas de baño en Vallecas, con presupuesto cerrado»; subtítulo «Te digo el precio final antes de empezar y la obra dura dos semanas. Sin sorpresas en la factura». Doce y veinte palabras. No hace falta más.
Extensión: 300-500 palabras por servicio, cada uno en su página si son distintos.
Estructura que funciona para cualquier oficio:
Un servicio por página, no todos apelotonados: así cada uno puede aparecer en Google por su cuenta. Cuántas páginas te hacen falta y por qué lo explico en landing, web informativa o tienda.
Extensión: 300-500 palabras.
Es la segunda página más visitada de casi cualquier web pequeña, y suele ser la peor: una biografía en tercera persona escrita como si la firmara un departamento que no existe.
Escríbela en primera persona y contesta esto:
Y una foto tuya de verdad. Una foto real hecha con el móvil con buena luz vale más que la mejor imagen de banco.
Extensión: 80-150 palabras.
Tres cosas y ya: una frase que invite, el formulario y las alternativas (teléfono, correo, horario).
Sobre el formulario: cada campo que añades reduce las respuestas. Nombre, correo y «cuéntame tu proyecto» suele bastar. El teléfono, solo si lo vas a usar. Y di qué pasa después: «Te contesto en menos de 24 horas» convierte mucho mejor que un botón mudo.
Lo vas a usar, así que mejor hablarlo. Sirve, con dos condiciones.
Úsalo para arrancar, no para terminar. Dale tus tres respuestas de antes y pídele un borrador. Luego reescríbelo tú. Un texto generado y pegado tal cual se nota, y se nota justo en lo que te juegas: sonar como una persona real.
Quita todo lo que no sea verdad. Los modelos rellenan huecos con frases de relleno: «años de experiencia», «equipo de profesionales», «soluciones innovadoras». Si no tienes equipo, no digas equipo. La contradicción entre un texto en plural corporativo y unas reseñas que hablan de una persona con nombre es exactamente lo que hace que una web suene falsa.
Regla práctica: si no lo dirías en voz alta a un cliente sentado enfrente, bórralo.
Mándame lo que tengas, aunque sean notas sueltas en el móvil. En la mayoría de proyectos, media hora de conversación produce mejores textos que tres semanas de folio en blanco: tú hablas de lo que haces —que sabes hacer— y yo lo ordeno.
Cuándo entran los textos dentro del proceso completo lo cuento en qué hago durante las tres semanas que dura tu web. Y si prefieres empezar contestando preguntas en vez de escribiendo, el briefing está pensado justo para eso.
Entre 250 y 400 palabras la portada, entre 300 y 500 cada página de servicio, entre 300 y 500 el «sobre mí» y entre 80 y 150 la de contacto. Más importante que la cifra es que cada bloque conteste una pregunta concreta.
Un titular que diga qué haces y para quién, un subtítulo con el detalle diferencial, tus tres servicios principales, un motivo para fiarse (reseñas, datos, años) y un único botón con un verbo claro.
En primera persona y contestando cuatro cosas: cómo llegaste hasta aquí, por qué haces esto, cómo trabajas y algo humano. Con una foto tuya real. Es la segunda página más visitada de casi cualquier web pequeña.
Sí, como borrador de partida, pero reescribiéndolo después. Elimina todo lo que no sea cierto —equipos que no tienes, años de experiencia que no llevas— y comprueba que suena a como tú hablas. Si no se lo dirías a un cliente en persona, bórralo.
Normalmente no: se entregan por el cliente, porque quien conoce el negocio es él. Muchos profesionales dan una plantilla por secciones para facilitarlo, y la redacción completa suele ser un servicio aparte.
Los mínimos: nombre, correo y un campo libre para el mensaje. Cada campo adicional reduce el número de personas que lo completan. Añade el teléfono solo si de verdad vas a llamar.
Landing desde 299 €, web informativa desde 499 €. Precio cerrado antes de empezar y entrega en dos o tres semanas.
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